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La crisis de la atención a la salud

  • El/la trabajador promedio paga 2,088 dólares al año en prima de salud, por arriba de los 1,656 dólares que pagaba en 2000. (WSJ, 5/8/03)
  • Cerca de 60 millones de personas carecen de seguro de salud en algún momento en el año. (NYT, 5/13/03)
  • 45 millones de estadounidenses carecen de seguro, por encima de los 38.7 millones en 2000.
  • 40 millones de estadounidenses tienen un seguro con cobertura parcial, esto es, excluye muchos servicios vitales como atención preventiva o su deducible es tan alto que no cubre servicios necesarios.
  • Dos tercios de los no asegurados o asegurados con cobertura parcial son trabajadores/trabajadoras y sus familias; sus empleadores no proporcionan una cobertura asequible o de plano no dan ninguna cobertura.
  • Los costos se han venido incrementando en un promedio de 10 a 40 por ciento por varios años. Las pequeñas empresas han experimentado los incrementos anuales más significativos. En contraste, las grandes empresas han tenido un incremento de cerca de 10 por ciento. (NYT 5/6/03)
  • Un problema médico serio es el factor determinante en la mayoría de las 1.5 millones de solicitudes de quiebra en el país. (WSJ 5/14/03)
  • Todos los días 3 mil personas pierden su cobertura de seguro de salud. Cada año se suma un millón de estadounidenses a las filas de los no asegurados.
  • Los empleadores que no proporcionan seguro de salud adecuado para sus trabajadores son una de las primeras causas de la crisis de atención a la salud. Son estos empleadores quienes trasladan los costos de atención a la salud a otros empleadores o a los contribuyentes, elevando los costos para todos los demás y forzando a otros empleadores a recortar o reducir cobertura.
  • Las/los trabajadores con salarios bajos en industrias de alto crecimiento como las tiendas de venta al menudeo y los servicios ―generalmente empleando trabajadores jóvenes y sus familias― están perdiendo con mayor rapidez su cobertura de salud en comparación con cualquier otro grupo. Los costos de las primas de seguros se han incrementado 55% más rápido para las/los trabajadores con salarios bajos, en comparación con los ejecutivos mejor pagados y gerentes.

Wal-Mart afecta la atención a la salud

  • Las elevadas primas y deducibles mantienen a las y los trabajadores de Wal-Mart ―esto es cerca de 700 mil personas― fuera del plan de salud de la empresa. Wal-Mart transfiere los costos del seguro de salud a las y los contribuyentes y otros empleadores, incrementando los costos de salud para todas y todos nosotros.
  • Cuando otras empresas se cansan de pagarle los costos a Wal-Mart, ellas mismas dejan de pagar o reducen la prestación de atención a la salud para sus empleados. Hay más de 40 millones de familias trabajadoras sin seguro. Entre más crece Wal-Mart, más crece el número de personas sin seguro.
  • Jay Allen, un ejecutivo, señaló: “[Los empleados de Wal‑Mart] que optan por no participar en [el plan de salud de la empresa] generalmente obtienen la prestación de atención a la salud… del gobierno del estado o del gobierno federal." (UPI, 12/2/98). 
  • El costo de la cobertura total para una familia en Wal-Mart es de unos 125-192 dólares cada quince días.
  • Con un salario de 8 dólares por hora con jornadas de 32 horas a la semana (esto es un mil dólares al mes), la mayor parte de los asociados no alcanzan a cubrir ni siquiera el costo más bajo del seguro de salud de Wal-Mart, 250 dólares al mes ó 25% de su ingreso neto para costos de seguro de salud. Muchas familias de las/los trabajadores en Wal-Mart cubren los requisitos para recibir estampillas de alimentos o los beneficios de otros programas de asistencia social.
  • La riqueza de la familia Walton asciende a unos 102 mil millones de dólares; menos del 1% de esa cantidad podría proporcionar atención a la salud asequible para los asociados.
  • Wal-Mart ha incrementado los costos de las primas que tienen que cubrir sus trabajadores en más de 200% desde 1993; durante el mismo periodo la inflación en los costos de atención a la salud se incrementó 50%.
  • Wal-Mart cobra a sus empleadas/empleados más por cobertura de atención a la salud y contribuye menos a dicho costo que el empleador promedio; en promedio, las empresas pagan más de 70% del costo de las primas, mientras que Wal-Mart sólo paga 50%.

La National Coalition for Health Care (www.nchc.org) identificó varias de las principales fuerzas que erosionan la cobertura de atención a la salud en Estados Unidos:

  • Son pocos las/los trabajadores que tiene cobertura de salud a través de sus lugares de trabajo o en el trabajo. Sólo dos tercios de los estadounidenses reciben seguro de salud en su trabajo.
  • Los costos del seguro de salud se han disparado haciéndolos muy caros para que las/los estadounidenses con ingresos medios o bajos puedan cubrirlos. En los dos últimos decenios los costos por cobertura de salud se han incrementado con mayor velocidad que los salarios y el ingreso familiar. Para la gente que no puede acceder a un seguro de salud que cubra su empleador/a, los precios de los seguros son aún mayores.
  • Los costos de atención a la salud se siguen incrementando todos los días, debido a los avances en la tecnología y mayor número de procedimientos costosos.
  • Tanto como 53.7 millones de estadounidenses estarán sin seguro de atención a la salud para 2006 a menos que haya una reforma mayor, integral, del sistema de salud nacional.

¿De qué forma el incremento en los costos de los seguros y atención a la salud afecta a las familias trabajadoras?

  • Más y más empleadores trasladan los crecientes costos hacia sus empleados al incrementar las primas y dejando fuera del alcance de muchas familias trabajadoras el seguro de atención a la salud.
  • Siendo creciente el número de empleos en el sector de los servicios, eventuales (temporary) y por contrato específico (contractual), es poco probable que en su mayoría reciban las prestaciones de atención a la salud que ofrecen los empleos en la industria manufacturera.
  • Un creciente número de trabajadores en Estados Unidos forma parte de las minorías y trabajadores inmigrantes. En general, es muy probable que sean trabajadores inmigrantes quienes laboren en empleos que no ofrecen cobertura de seguro de salud y pagan salarios bajos, lo cual no les permite pagar esa cobertura, sea por lo caro del seguro o bien porque no lo consideran necesario.
  • La reforma en la asistencia social mina la cobertura de Medicaid entre la población pobre y cercana a la pobreza.
  • Las/los empleadores están disminuyendo la cobertura de retiro para reducir costos y responsabilidades.

¿De qué forma este creciente número de trabajadoras y trabajadores no asegurados impacta la cobertura de las familias que sí cuentan con un seguro de salud digno?

Cuando las/los empleadores no cubren seguro de atención a la salud, no están eliminando costos por concepto de atención médica, sólo los transfieren a otro lado. Un cónyuge sin seguro de salud en el empleo queda cubierto en el plan familiar que tiene el otro/otra cónyuge en su trabajo. Si bien este arreglo parece razonable, la empresa que no da seguro de salud sólo traslada ese costo a la empresa que es suficientemente responsable para cubrir el seguro de salud de sus empleados/empleadas.

La empresa que ofrece seguro ahora enfrenta crecientes costos y, en un esfuerzo por reducir costos, recorta la cobertura. En la medida que ese empleador/empleadora reduce la cobertura, el costo se traslada entonces a otro/otra empleador. Este traslado del costo ocasiona una espiral descendente que está matando al empleador/empleadora que sí ofrece la prestación de atención médica.

Este juego de trasladar costos no para ahí, pues se pasa a las/los contribuyentes. Cuando las familias trabajadoras se enferman y carecen de seguro de salud terminan en las salas de urgencias o instalaciones públicas. Son las/los contribuyentes quienes pagan los platos rotos. Las salas de urgencias son las más caras, particularmente para condiciones de salud rutinarias como gripes y resfríos. Cuando se proporciona este tipo de servicios, especialmente en casos innecesarios con enfermedades que son prevenibles, presionan sobre los recursos en las instalaciones médicas, lo cual lleva a una menor calidad de atención para todas/todos nosotros.

Las y los empleadores que pagan bajos salarios están dejando fuera de la cobertura de salud a las/los trabajadores, incrementando el costo para dichos empleados. Algunos empleadores presumen que ofrecen seguros de salud pero la verdad es que venden los seguros de salud a sus trabajadores. Los costos de seguro de salud para trabajadoras/trabajadores con bajo salario se ha más que duplicado en un decenio, incrementándose hasta 55% más rápido en comparación con el costo para los ejecutivos de las corporaciones y en el área administrativa.

Las empresas golpean doblemente a las/los trabajadores, primero les pagan salarios bajos y segundo, cobrándoles precios elevados por seguro de salud. El resultado es evidente: las/los trabajadores con salarios bajos no tienen seguro. Esto incrementa los costos y reduce la cobertura y calidad del servicio en todo el sistema.

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