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La compañía de Smithfield Packing

Latina Worker and her children 
La compañía de Smithfield Packing ha creado un ambiente de intimidación, tensión racial, miedo y algunas veces, violencia contra sus trabajadores que buscan una voz en el trabajo.   La Junta Nacional de Relaciones del Trabajo de los Estados Unidos ha declarado la planta de Smithfield en Tar Heel, N.C. culpable del despido ilegal y el uso de amenazas, intimidación y violencia contra los trabajadores que intentan organizarse.  Smithfield es la única planta de la industria de procesamiento de carne que ha empleado su propia policía privada. Los trabajadores de la planta localizada en Tar Heel han sido sujetos del hostigamiento y maltrato en las manos de la policía desde que los trabajadores comenzaron a tratar de organizarse en 1994.

En su reporte de 2005 llamado Sangre, sudor y miedo, Human Rights Watch, una ONG muy reconocida de derechos humanos, condenó a Smithfield Foods por haber violado los derechos humanos internacionales de sus trabajadores.  Human Rights Watch acusó Smithfield de la negación de compensación para los trabajadores incapacitados y el ejercicio de represalias contra los trabajadores que reportan heridas.

Smithfield también ha tratado de inflamar las tensiones raciales para crear divisiones entre los trabajadores.   Las violaciones de derechos humanos y civiles pararían si los trabajadores de Smithfield pudieran organizarse.

Un lugar de trabajo peligroso: problemas de salud y seguridad en la planta
El procesamiento de carne en si es un trabajo peligroso, pero la planta de Tar Heel ni toma las precauciones necesarias para proteger sus trabajadores.     Los trabajadores se han quejado de heridas causadas por la moción repetitiva, la velocidad de la línea, el entrenamiento inadecuado y la negación de compensación para los trabajadores cuando se lastiman. 

Los trabajadores se quejan más que nada sobre los riesgos asociadas con la velocidad de la línea.   Ellos tienen que repetir la misma moción a altas velocidades.  El diario, Raleigh News and Observer, comentó en 2005 que los trabajadores no tienen tan poco espacio para trabajar que muchas veces se cortan a si mismos. 

El entrenamiento con respecto a la seguridad también ha sido inadecuado.    Los trabajadores dicen que en los pocos casos en que ellos han recibido entrenamiento antes de empezar estos trabajos peligrosos, que no ha sido suficiente.  OSHA determinó que la muerte de un trabajador joven era prevenible.  El accidente paso a causa de la falta de responsabilidad y entrenamiento por parte de Smithfield. 

Human Rights Watch descubrió que muchas veces Smithfield ni se molesta a informar las autoridades cuando un trabajador se lastima en la planta.   Smithfield  no cumple su obligación de informar las autoridades sobre la cantidad de heridas que ocurren.  De tal modo Smithfield evita las multas de OSHA a la vez que gasta menos dinero en compensación para los trabajadores que lastiman. 

Las violaciones: La Clínica de Smithfield y la compensación para los trabajadores heridos
Smithfield ha implementado varios tácticos para no tener que pagar sus trabajadores compensación para sus heridas.   Muchas veces la compañía dice que las heridas no pasaron en el trabajo, intimidando sus trabajadores con la amenaza de ser despidos si ellos reportan sus heridas. 

Cuando un trabajador de Smithfield se lastima, el primer lugar donde tienen que ir es la clínica privada de Smithfield.   Esta instalación es vista como poco más que una extensión de la gestión de Smithfield.  La clínica se encarga de aprobar reclamaciones para tiempo libre y compensación.  Muchas veces estas reclamaciones no son aceptadas y las heridas nunca son reportadas.  Los trabajadores también creen que las clínicas no siguen las reglas que tienen que ver con la confidencialidad.

Los trabajadores han dicho que algunos miembros del personal médico son incompetentes.   Muchas veces el personal les dicen que tienen que regresar al trabajo inmediatamente después que los trabajadores sólo reciben algunos examenes superficiales para heridas serias  Una mujer tuvo que regresar al trabajo después que los doctores le dijo que nada le había pasado cuando en realidad, se había dislocado el hombro.  Ello sigió trabajando así para seis meses hasta que Smithfield la dejo ir a un hospital donde ella se enteró que después de todo ese tiempo se había quedado discapacitada. 

La intimidación: la policía de Smithfield
Solo una planta de manufactura de Carolina del Norte empleaba su propia policía privada: Smithfield Packing.   Ahora su policía se ha vuelto a un equipo de seguridad privada después de agosto del 2005 cuando no lograron ser re-certificados.  Desde que se formó el equipo de policía, más de 90 trabajadores han sido detenidos.  Aunque muchas de las acusaciones han sido abandonadas, estos empleados tuvieren que contratar abogados y pagar cargos por los servicios de la corte. 

En un caso, una mujer y su esposo fueron arrestados y esposados enfrente de todos sus compañeros del trabajo.   Ellos fueron detenidos por siete horas e interrogados.  Ni podían llamar a nadie para cuidar sus hijos—quien estaban en la casa solitos.  Después de una lucha de corte que duró nueve meses las acusaciones de incendio provocado fueron abandonadas.

El jefe de la policía, Danny Priest, fue declarado culpable de violaciones de la ley federal (Klu Klux Klan Act de 1871) por haber detenido y pegado a activistas laborales después de la elección en la planta en 1997.   La presencía de personas coma Priest es la razón por la que los empleados de Smithfield trabajan constantemente bajo la amenaza de intimidación.  Human Rights Watch ha determinado que las acciones de la policía de Smithfield representan un conflicto de interes que ocurre cuando empleados de la compañía pueden ejercer poderes policiales a la vez que responden a los ordenes y defienden los intereses del empleador.

Después de la elección de 1997, sacaron a dos empleados que apoyaban la unión y los pegaron, ofendieron con insultos raciales, esposaron y arrestraron.

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